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Venta de muñecos que simbolizan el año viejo aumenta en Tabasco

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Villahermosa, Tab, 30 Dic.- En vísperas de año nuevo, la tradición de quemar al año viejo en distintas zonas de Tabasco se visualiza con la venta de los muñecos o monigotes, que los tabasqueños incineran a la media noche del 31 de diciembre, haciéndolos explotar con toda clase de petardos.

Elaborados con viruta, papel y tela, los muñecos tienen pequeñas cavidades en el abdomen, cabeza, piernas y brazos donde se introducen tronadores, palomas, chifladores, cañones y otros juegos pirótecnicos.

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Omar Juárez señala que desde mayo comienzan a elaborar los muñecos, que pueden tener rostro de algún cantante o actor como Vicente Fernández o Tin Tan, así como de políticos u otros personajes.

Por lo general les dan forma a un rostro avejentado y lleno de canas, con camisa, pantalón y saco –comprados en tianguis de ropa usada- para contener el relleno y se les sienta la noche del 31 de diciembre en un lugar abierto, la calle o en la acera de un parque, para evitar algún percance.

Desde hace tres años, Omar se dedica a la elaboración de los “años viejos”, en su domicilio de la colonia Tierra Colorada, mientras otro de sus parientes los vende en el Velódromo de la Ciudad Deportiva en Villahermosa.

Colocado con sus figuras a la salida del único tianguis autorizado de venta de petardos –sobre el kilómetro 3.5 de la carretera Villahermosa-Nacajuca-, indicó que el precio varía de 250 a los 500 pesos, de acuerdo con el tamaño y si tiene alguna máscara en particular.

El muñeco, comentó, representa el año que se va con todo lo negativo que pudo haber tenido, lo que se acaba a la hora de quemarlo.

Por su parte, vendedores instalados en los 12 expendios a orillas de la carretera, los únicos con permiso de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) para expender los artefactos, mencionaron que el 31 de diciembre a la media noche concluyen sus actividades en el lugar.

Desde el pasado 2 de diciembre fueron abiertos al público con medidas de seguridad supervisadas por la Sedena y cuentan con vigilancia policiaca para resguardo de los compradores.

Don José, uno de los expendedores que se instala en ese sitio desde hace cinco años, mencionó que la mercancía proviene del centro del país, desde polvorines que están autorizados.

Pese a estar fuera de la ciudad, señaló que sí llegan clientes, aunque no tanto como en otros años; “aquí le pagamos renta del terreno a un particular, vaya bien o mal (la venta), hay que pagarle”.

Dijo que diciembre es la temporada de mayor venta de petardos en Tabasco, pues no existe la tradición como en otras entidades del centro del país, de usar pirotecnia en distintas festividades o el Día de la Independencia.

A diario, expuso, personal de la Sedena visita el lugar para revisar las medidas preventivas, como tener llenos los tanques con agua y otros con arena, así como el no uso de fuego en los alrededores del lugar.

Durante un mes, dijo, todos los que se instalan en el terreno pernoctan allí para cuidar la mercancía y para evitar trayectos de madrugada hacia otro lugar.

En las primeras horas del 1 de enero, añadió, iniciarán el desmantelamiento de los expendios, al concluir la fecha de permiso y regresar de nuevo a inicios de diciembre de 2016.

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