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Tres días, tres tropiezos del gobierno de Montufar

Ciudad del Carmen, Cam, 4 Oct.- Esta semana inició el cambio por el que “muchos” campechanos votaron, o al menos eso es lo que les ha hecho creer el nuevo alcalde Eliseo Fernández Montufar, ese que tanto odio generó contra quienes piensen diferente a él, y contra quienes evidencien sus planes para desfalcar las arcas del municipio.

Ayer apenas cumplió tres días el recién nacido gobierno y sus primeros pasos fueron para embarrarla. Primero genera divisionismo entre los habitantes del bello municipio de Campeche al presentar dos ‘logotipos’ para la nueva imagen de su administración. Uno con la leyenda “Ciudad en desarrollo” y el otro “Comunidad en desarrollo”, en referencia a los habitantes de la ciudad de San Francisco de Campeche, y los de las diferentes comunidades que integran la municipalidad.

Esto obviamente causó descontento entre los campechanos, pues señalan que Eliseo es alcalde del municipio, no solo de la ciudad; y si no conoce algo tan elemental como la diferencia entre uno y otro, y sus nombres, que puede saber de las necesidades de sus gobernados.

Debería tomar el ejemplo del nuevo alcalde del Carmen, Óscar Rosas González, quien para evitar gastos innecesarios decidió usar el escudo del municipio como imagen institucional de su administración; y busca que esa misma imagen sea usada para las subsecuentes administraciones pues es lo que mejor representa a los carmelitas, tanto en historia como en identidad.

Pero no, ‘Licho’ dice que quiere dos ‘logos’ para diferenciar a la ‘prole’ de la ‘chusma’.

El segundo tropiezo de Eliseo Fernández (Licho pa’ los cuates) fue no invitar al Gobernador del Estado, Alejandro Moreno, a su toma de protesta. Dejando ver su falta de diplomacia, de madurez tanto política como psicológica, y su exceso de soberbia. Algo así como el ex alcalde panista de Carmen, Pablo Gutiérrez Lazarus.

Pero no le importa mantener buena relación con el mandatario estatal, ¿Pa’ qué? Si a ‘Licho’ le mandan apoyo desde Yucatán. De ahí financió su campaña, de ahí obtuvo a su esposa, y de ahí trajo a sus funcionarios de primer nivel.

Y ese es su tercer desatino: traer funcionarios yucatecos para administrar los recursos municipales de Campeche. El mensaje es claro, no confía en la capacidad de la gente de su equipo, ni en la de ningún campechano.

Para Fernández Montufar no hay en Campeche gente más prepara que él, por eso acude a los yucatecos. Además, tiene que pagar los favores de campaña. Una fuerte cachetada para los campechanos.

Estos tres desaciertos en tres días son el preludio de tres años de desaires para todo el municipio de Campeche, tanto la ciudad como las comunidades (para que lo entienda Licho); tres años de imposición, descontrol, represión y persecución.

Pobre Campeche que jamás vio la desgracia de su vecino El Carmen al elegir a un dictador frustrado, demente y desquiciado; sufrirán tres años con un merolico, y sus fanáticos, dispuesto a romper todas las reglas para imponer su voluntad.

Hasta aquí, la Puntita.

P.D. Por fortuna en el Estado ya no existe el fuero, así que si se ponen abusados los campechanos podrán frenar los abusos de Licho Montufar.