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¡Que se vaya Peña Nieto! No Carmen Aristegui: Layda

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26layCiudad de México, D.F.- «Carmen Aristegui no debe ser despedida. Quien debe ser despedido es Peña Nieto. ¡Que se vaya!», con esta frase rubricó su discurso la senadora Layda Sansores San Román, en el que aseguró que «el despido de la periodista es el lenguaje del poder autoritario sin límites».

«No ha sido su gobierno capaz de proteger al periodismo, que se ha convertido en una profesión de extremo riesgo, en donde se mezcla la tinta y la sangre. A seis meses de la dolorosa desaparición de los estudiantes de Ayotzinapa, el gobierno no resuelve nada. Solo alcanza a hilvanar mentiras y estupideces», expresó.

«Peña debería pedir disculpas a Carmen Aristegui. Ya quisiera tener una décima parte de la autoridad moral de una mujer que parece que nació a destiempo, porque es incomprendido su trabajo», indicó.

«Debería de pedir perdón por Tlatlaya y por Ayotzinapa. Debería de indemnizar a un pueblo que, en la única forma posible que yo veo, es que renuncie», insistió.

Al participar en la sesión del Senado para apoyar un punto de acuerdo para dar un espacio en el Canal del Congrso a Aristegui, la también candidata de Morena a la gubernatura dijo que «este tema es muy sensible para las mexicanas y los mexicanos; para quienes estamos luchando por abrir espacios democráticos y creo que debió de haberse discutido, no ahora, desde hace días y de una manera muy amplia como parte de una agenda en el Senado».

«Yo considero que el despido de Aristegui es el lenguaje del poder autoritario sin límites. Y no es la primera vez que a Carmen se toma como moneda de cambio de intereses empresariales», aseveró.

«El vocero de Televisa, que luego se sienta aquí en un escaño, dice que la reforma en telecomunicaciones va bien. Sí, claro que va bien, pero para los intereses de quien él representa, para los que son los padrinos, los promotores, los amos, los dueños del señor Peña Nieto, a quien le debe temer esa banda», agregó.

«Carmen es la voz clara, valiente, profesional, que investiga y denuncia la corrupción y la impunidad que reina en las esferas de los intocables. Aristegui se había convertido en el espejo más fiel de Peña y su gobierno, y en lugar de agradecer la nitidez que reflejaba su retrato y hacer un examen profundo de autocrítica, prefirió hacerlo añicos», asentó.

Sansores San Román afirmó que la Casa Blanca desquició al gobierno y sepultó la credibilidad de Peña Nieto.

«Lo evidenció como el corrupto que encabeza la lista interminable de funcionarios ladrones en nuestro país, tan vulgares como los que asaltan en la calle al ciudadano, pero con la agravante de que en México, aparte de que los funcionarios nos roban, todavía hay que pagarles altísimos salarios, más sus prestaciones», expuso.

«Peña Nieto intentó defenderse. Usó de escudo a su esposa, de títere a Virgilio, y como nada le funcionó, y como su credibilidad sigue en picada, entonces Peña Nieto pasó de la defensa a la venganza, al más puro estilo de los cobardes, porque clava la puñalada y esconde la mano, “yo no fui”, “conflicto de intereses”. ¿Quién le cree? Es cínico, es una actitud desesperada», cuestionó.

«Peña Nieto quiere silenciar al pueblo, con el garrote y con el hacha. Coincido con Eduardo Huchim, a Peña el país se le deshace entre las manos. Y ante su impotencia, se ha dedicado a desafiar a la sociedad. Éste es un desafío a los ciudadanos, y les anticipo, que ya perdió. Porque diga lo que diga y haga lo que “Higa”, Peña no se levanta», mencionó.

«Ante la sociedad, está muerto. Y por eso no entiende que no entiende, porque está muerto, pero no se lo han dicho», apuntó.

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Turnados puntos de acuerdo a Jucopo y comisiones

La mesa directiva del Senado de la República turnó un punto de acuerdo a la Junta de Coordinación Política y otros dos a la Comisión de Radio, Televisión y Cinematografía, de las tres proposiciones que fueron presentadas por distintos senadores para abrir espacios en medios de comunicación públicos a la periodista Carmen Aristegui.

Dichos puntos de acuerdo –propuestos de urgente y obvia resolución, pero que no fueron considerados así por el pleno– coinciden en que el despido de Carmen Aristegui de la empresa MVS constituye en un retroceso para la libertad de expresión, e incluso viola preceptos de la Constitución, como el artículo sexto.

El senador Javier Corral Jurado aseguró que se enfrenta un delicado momento de acecho a la libertad de expresión: “México vive un vendaval autoritario; el presidente Enrique Peña Nieto ha volcado décadas atrás en el sometimiento de los medios de comunicación, mediante cuantiosos recursos de coptación, pero también de chantaje y hostigamiento empresarial”, comentó.

Consideró que la “arrogancia e incompetencia del equipo cercano al presidente Enrique Peña Nieto es la antología de que viene lo peor”, pues, estimó, puede preverse el cierre masivo de otros espacios de comunicación e información.

Al presentar la propuesta para abrir espacios en el Canal del Congreso a la periodista Carmen Aristegui, el legislador panista explicó que uno de los objetivos es que el Senado no quede al margen y se manifieste frente al atropello a la libertad de expresión y el derecho de la información.

Otro propósito, abundó, es “rajar la leña de la verdad” y abrir un debate sobre un tema que involucra un riesgo para las libertades de otros medios.

En representación del senador Alejandro Encinas Rodríguez, del Partido de la Revolución Democrática, la senadora Dolores Padierna Luna advirtió que se han encendido los “focos rojos nacionales, e internacionales” a causa de los signos de retroceso de las libertades en México.

Estableció que el gobierno asume actitudes de autoritarismo, y “es una muestra de la arrogancia gubernamental a la que poco le importó el costo que deba asumir. El golpe viola principios constitucionales”, como son los derechos a la información, a la réplica y el de las audiencias.

Ante este escenario, “el Senado debe evitar una generalizada ola de cierre de espacios informativos, incómodos para el gobierno”, pues “representaría una regresión democrática, volver a un pasado donde la autoridad se impone a la sociedad a través de los medios”.

Con este argumento propuso que el Senado haga un pronunciamiento público por el respeto irrestricto a la libertad de expresión en los medios de comunicación, como una condición necesaria para la construcción de régimen democrático y la protección de las libertades individuales; y que se revise el despido de los reporteros Carmen Aristegui, Daniel Lizárraga e Irving Huerta, de la primera emisión de noticias de MVS Radio.

El senador Zoé Robledo Aburto consideró que el conflicto entre Aristegui y MVS ha puesto al descubierto la falta de transparencia de la industria de los medios de comunicación, que no se ha atendido de manera correcta. Ello al presentar la propuesta del senador del PRD, Mario Delgado Carrillo, para solicitar se abra un espacio en el Instituto Mexicano de la Radio (IMER) a Carmen Aristegui.

Pretende Peña imponer dictadura mediática: Bartlet

El coordinador parlamentario del Partido del Trabajo, Manuel Bartlett Díaz, sostuvo que el despido de Carmen Aristegui revela que el presidente Enrique Peña Nieto pretende imponer una “dictadura mediática”, en la que se cierra toda opinión contraria al gobierno.

Por ello, apuntó, “es imposible aceptar la calificación de la Secretaría de Gobernación de que es un problema entre particulares” pues incluso el relator de la Corte Interamericana de Derechos Humanos ha calificado la salida de MVS de Aristegui como un acto de silenciamiento y manipulación de la opinión pública.

“Frente a la enorme credibilidad de Aristegui, la credibilidad del gobierno y el gobierno, son nulas”, subrayó al tiempo de considerar que al presidente Peña Nieto no le importa el costo de acallar a comunicadores, pues pretende afianzar la dictadura mediática que deriva en la ausencia de democracia en el país.

Sin embargo, concluyó Bartlett Díaz, “en su inexorable pérdida de autoridad, Peña Nieto no podrá silenciar a México”.

El presidente de la Comisión Especial para dar Seguimiento a las Agresiones contra Periodistas y Medios de Comunicación, senador Marco Antonio Blásquez Salinas, propuso al dueño de la emisora retomar el diálogo con la periodista, pues este es un conflicto entre dos involucrados y consideró que no se debe “pensar que ella se tenga que ir a otro medio o abrir uno nuevo

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