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Por atender COVID-19, personal médico sufre daños en la piel

México, 22 Abr (Notimex / Yoseline Arredondo).- Las largas jornadas de trabajo producto de la alta demanda de pacientes con COVID-19, han ocasionado que el personal médico sufra diversas afecciones cutáneas, alertó la jefa del Servicio de Dermatología del Hospital General de México, Ivonne Arellano.

Si bien, era común ver a personal de terapia intensiva sufrir dermatitis por contacto en las manos, “nunca habíamos visto estas lesiones dermatológicas ocasionadas por la presión de los equipos de protección”, indicó la especialista en entrevista con Notimex.

Explicó que desde que comenzó la alta demanda de atención de los pacientes con el nuevo coronavirus, en el Hospital de México se comenzó a reportar personal con agresiones en la piel por la presión que ocasiona el uso del cubrebocas y de los googles.

Así como por el constante lavado de manos que realizan médicos, enfermeras, camilleros, intendencia, entre otros, durante el día que les causa irritación y por lo tanto una dermatitis.

“Aquí en el hospital nos lavamos las manos en cinco momentos y por lo menos 10, 12 o 15 veces en cada uno, casi 150 veces al día, y basta con cinco o siete días con turnos de ocho horas para que sufran enrojecimiento y erupciones en la cara por la presión del equipo de protección”, comentó.

Por ello informó que en el Hospital General de México, bajo el lema “cuídate para poder cuidar a otros”, se ha lanzado una campaña para proporcionar consejos al personal médico sobre cómo cuidar su piel durante y después de sus largas jornadas de trabajo.

Detalló que durante este martes, primer día de implementación de la campaña, se atendió a ocho elementos del personal de salud con heridas moderadas, y sobre todo, con dermatitis en manos.

Es parte del trabajo

Bastaron cinco días en el área de pacientes con COVID-19 para que Samuel Sevilla, residente de sexto año en infectología de dicho nosocomio sufriera estragos en la piel por el uso del equipo de protección.

“Desde la primera vez que entré a esa área, el primer día ya estaba rojo, para el tercer o cuarto día ya tenía los comedones por la oclusión de usar la mascarilla, por el calor y el sudor.

“Pero es parte del trabajo, cuando estás ahí dentro la pasión es tanta que olvidas el dolor que tu sientes y los malestares que pueda haber como parte del trabajo.

“Cuando estás afuera es cuando sufres todos los estragos, pero en verdad es gratificante ver que nuestros pacientes pueden estar egresando de manera exitosa y que se van con salud”, señaló.