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La guerra de lodo de los Molina en Cozumel

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ImageProxyTendría que ser simplemente un asunto de competencia empresarial que beneficiara a los consumidores. Una competencia basada en cuestiones de mercado: ¿quién da más calidad, ofrece mejor servicio y tiene los precios más competitivos? ¿Qué empresa les ofrece a los usuarios lo que a ellos más les conviene?
Pero no es así.
 
Se trata de una de las rutas marítimas más importantes en el país. Comercialmente, la más rentable en el trasiego de pasajeros. El cruce entre Playa del Carmen y Cozumel por el que transitan millones de personas anualmente. Por muchos años los usuarios de esta ruta tuvieron que padecer el efecto de un monopolio que fue dueño  de la misma gracias en buena medida a su cercanía con una familia libanesa asentada en Cozumel con un inmenso poder. Barcos México gozó el privilegio de no tener competencia y muy poca regulación. Por años hizo lo que quiso hasta que en el sexenio de Vicente Fox -y con el padrinazgo-  llegó otra empresa, Ultramar, que abrió la competencia en esa ruta. La resistencia de Barcos México fue tremenda y supuso entonces una guerra de lodo que paro solamente cuando se conformó un duopolio que opera cuidando sus particulares intereses. Una competencia que no le significó a los consumidores una mejoría en las tarifas que cobran ambas navieras y sí acusaciones varias ante la Comisión Federal de Competencia por colusión de precios y prácticas monopólicas.
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Barcos Caribe es una empresa de capital cien por ciento quintanarroense que se conformó para entrar en la competencia en esa ruta. Sus accionistas, Franco González Padrón, Cesar González Hermosillo, Elías Moussa Tanous y Álvaro Martín Martín, invirtieron su capital en una empresa que busca participar en ese mercado sin mayor ventaja que una política de tarifas y servicio que consideran hará de ésta una empresa rentable y que brinde a esta ruta condiciones más benéficas para sus usuarios. Comenzaron a operar ofreciendo una tarifa de sesenta y nueve pesos por viaje sencillo en la ruta citada, contra ciento sesenta pesos promedio que ofrecen las dos empresas con las que compite.  Enfrentan, desde su conformación, una campaña de acusaciones que las pretenden ligar con la familia del gobernador Roberto Borge, tratando de desprestigiarlos y tratando de evitar que participen en una competencia que tendría que centrarse en oferta de servicios, precios y calidad. Campaña que se muestra en una columna publicada ayer en el periódico El Universal en la que el autor de Historias de Reportero no aclara que es compadre de uno de los integrantes de la familia Molina y que la historia que cuenta es una versión única y exclusiva de ellos, con quienes viajó recientemente a Cozumel.
 
 Roberto Borge Martín, padre del gobernador es empresario desde los dieciséis años de edad. Con experiencia en navieras –fue propietario de una en la década de los ochenta y sufrió el tremendo acoso del entonces monopolio- es en efecto asesor de la empresa Barcos Caribe; sin embargo no es socio de la empresa ni ningún otro miembro de su familia. Ha participado sí en la conformación de esta empresa y en el diseño de su estrategia de operación.
Hasta ahí.
 
La regulación y el control sobre estas rutas marítimas es del gobierno federal. Los permisos para operar no los otorga el gobierno estatal y no tiene mayor control sobre sus políticas de precios. Fue la Secretaría de Comunicaciones y Transportes la que les otorgó a los socios de Barcos Caribe sus permisos y es ella la que les regula en la operación. Las acusaciones de que el gobierno estatal ha operado para brindarles condiciones más  favorables que a las otras empresas son falsas. No pasan la prueba del ácido en tanto no son reales.
 
Pero la campaña de lodo busca otra cosa. Evitar que entre un tercero a la competencia y el duopolio siga controlando esa ruta. Impidiéndoles competir a golpes de lodo. Evitando que mejoren las tarifas para los consumidores a través de la insidia y la especulación.  Una suerte de tiranía empresarial.
Gerardo García
ggarcia@elperiodico.com.mx
Twitter: @gergarcia68

 

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