Press "Enter" to skip to content

Entumecimiento y hormigueo del brazo, síntomas de estenosis espinal

estenosis espinal[useful_banner_manager_banner_rotation banners=7,8,9,10 interval=6 width=320 height=75 orderby=ran]

México, 28 Ene.- El entumecimiento, la debilidad y el hormigueo en un brazo, así como problemas de coordinación en una pierna, son algunos de los síntomas que provoca la estenosis espinal, que es cuando se estrechan los espacios abiertos en la columna e irritan el tejido nervioso.

Este padecimiento se debe en su mayoría al envejecimiento y al incremento de la artritis; además, no provoca ningún síntoma y solo se descubre debido a un análisis médico realizado por otro motivo, explicó en un comunicado el Instituto de Mayo Clinic.

[useful_banner_manager_banner_rotation banners=12,16,17,20 interval=5 width=320 height=75 orderby=ran]

La estenosis espinal y la compresión nerviosa que la acompaña tienden a desarrollarse de manera lenta, por lo que puede haber presión sobre la médula espinal y los nervios que salen desde la columna hacia los brazos y las piernas, lo que ocasiona molestias.

Cuando los nervios afectados están en la columna cervical, el problema puede ocasionar entumecimiento, debilidad u hormigueo en un brazo o una mano y problemas de coordinación en una pierna o un pie.

También, la estenosis espinal puede ocasionar problemas para andar, con el equilibrio y afectar a los nervios que llegan a la vejiga y al intestino.

En caso de afectar a los nervios de la zona lumbar de la espalda puede conducir a sentir dolor o calambres en las piernas después de permanecer de pie durante un periodo largo o molestia en la espalda al ponerse de pie y al caminar.

“En los casos en que la estenosis espinal produce síntomas que interfieren con las actividades cotidianas, el tratamiento normalmente empieza con medidas de autocuidado”, indicó el instituto en su comunicado.

Las personas con síntomas leves suelen beneficiarse cuando hacen cambios en la alimentación y nutrición, porque al perder peso se alivia un poco la tensión ejercida sobre la espalda, sobre todo en la zona lumbar de la columna, resaltó el instituto.

Mientras que trabajar con un fisioterapeuta también puede ayudar, ya que el especialista enseñará al paciente ejercicios que coadyuvan a mantener la flexibilidad, estabilidad de la espalda, así como desarrollar fuerza y resistencia para mejorar el equilibrio.

En relación a los medicamentos, los analgésicos y los relajantes musculares alivian de manera temporal las molestias, pero la recomendación general es tomarlos en periodos cortos, porque no hay muchas pruebas respecto a que su consumo prolongado sea provechoso.

En caso de que los medicamentos no alivien los síntomas se puede inyectar un corticosteroide en el canal espinal para reducir la inflamación, sin embargo, estos fármacos son fuertes por lo que deben administrarse por un periodo muy corto.

Otra alternativa sería la cirugía para poder crear más espacio para la médula espinal.

“En este procedimiento, el cirujano extrae el hueso que ejerce presión sobre los nervios de la columna y en algunos casos, no se necesita ninguna otra intervención”, detalló el organismo.

“Cuando la extracción del hueso reduce la fuerza o la estabilidad de la columna, entonces quizás sea necesario reforzar la columna mediante la fusión de dos vértebras con implantes metálicos o un injerto óseo”, añadió.

Comments are closed.