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El ser bombero se nace, dice Héctor Vinaly

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Infografía BomberosAcapulco, 24 Ago.- “El que quiere ser bombero es porque en verdad le nace”, dice Héctor Vinalay Gerónimo, de 30 años, y 12 años de servicio en la estación de Bomberos en Acapulco, donde ha visto desde alegría y desgracias al momento de salir a sofocar un incendio o un accidente.

Entrevistado en el marco del Día del Bombero, dice que desde los 18 años inició como voluntario y posteriormente fue beneficiado con su plaza para continuar laborando como bombero.

Actualmente es el operador de los vehículos de las unidades de bombero y ha participado en la sofocación de varios incendios, aunque dice que ya perdió la cuenta.

Sin embargo, tiene en su mente los incendios más catastróficos como el siniestro de la Comercial Mexicana, de la colonia Emiliano Zapata, ocurrido el 5 de Abril del 2011, donde él y sus compañeros que estaban de guardia acudieron a sofocarlo.

Otro incidente fue la explosión de un depósito de la empresa gasera “Gas Mundial”, ubicada en la colonia Lázaro Cárdena, en Tierra Colorada y que dejó un muerto y nueve heridos, este incidente ocurrió el 3 de Diciembre del 2004.

Vinalay Gerónimo añade que durante 12 años de servicio ha vivido de todo, desde alegría, desgracia y donde ha participado en el rescate de personas en accidentes automovilísticos, ha sofocado incendios en casas-habitación, locales, pipas, entre otros.

A veces con carencias en equipo para sofocar incendios, Héctor comenta que ama su trabajo y siempre que sale a una emergencia se encomienda a Dios.

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Da gracias porque, también, a pesar de lo que peligroso que es su trabajo, no le ha pasado nada; recordó que una vez, cuando acudió a sofocar el incendio en una casa, un tanque de gas explotó y él estaba entre 20 a 40 centímetros del lugar.

“Gracias a Dios no me pasó nada y nadie entiende el por qué no le pasó nada, pero cuando salgo a una emergencia siempre me encomiendo a Dios”, manifiesta.

Héctor Vinalay tiene una esposa y tres niñas y sólo estudio hasta la preparatoria; sin embargo, se ha capacitado para ser un buen bombero.

“He tomado cursos de fuga de gas, como rescatar el cuerpo de una persona en accidentes, combatir incendio forestal y de infraestructura, rescate a rapel, entre otros”, comenta.

Con un salario de 4 mil pesos a la quincena, Héctor Vinalay dice que su esposa siempre le recuerda que se cuide y que en casa lo esperan sus tres hijas.

“Amo mi trabajo y el que quiera ser bombero es porque en verdad le gusta y en verdad le nace, porque el bombero ya nace”, asegura.

Por su parte, el comandante del cuerpo de Bomberos, José Hernández Ramírez dijo que durante sus 25 años de servicio a veces ha visto en riesgo su vida y lo más peligroso es cuando se combate un incendio en un lugar encerrado, donde hay mucho humo y no se puede ubicar el combate del incendio.

“La fuga de gas también es un enemigo que no se ve, donde a veces un flamazo acaba con la vida del bombero”, señala.

Recuerda que así fue el caso de dos de sus elementos, que les tocó sofocar un incendio y les llegó el flamazo de gas; lamentablemente, a pesar de recibir atención médica, fallecieron días después en el hospital.

Antes de formar parte del Heroico cuerpo de Bomberos y tener a cargo a 130 elementos del área operativa y 10 del área administrativa, participó en las fuerzas armadas en el área de tropa y también en el área de seguridad presidencial.

La buena disciplina y capacitación le ha ayudado estar al frente como comandante del cuerpo de bomberos en Acapulco y a las nuevas generaciones le ha demostrado lo que ha prendido y los cursos que ha tomado durante 25 años de servicio.

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