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Destaca publicación comunista puertorriqueña contracción económica

San Juan, 9 Jul (Prensa Latina) La nómina manufacturera puertorriqueña se redujo en 7,3 por ciento durante el primer trimestre del año en comparación con igual período de 2016, evidencia de una tendencia a largo plazo, según el periódico Abayarde Rojo.

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La publicación del Partido Comunista de Puerto Rico (PCPR) resalta que, entre otros indicadores, el empleo asalariado no agrícola bajó en 1,0 por ciento durante igual período.

De los 11 indicadores que recoge el Índice Coincidente de Actividad Económica (ICAE), solo las ventas al detalle experimentaron un alza de 7,9 por ciento, fenómeno que corresponde al creciente endeudamiento de los puertorriqueños en el territorio colonial.

La Junta de Planificación, precisó Abayarde Rojo, destacó el estancamiento de varios sectores económicos, tales como la manufactura y la construcción.

Únicamente el turismo, precisó, ha reflejado un crecimiento dentro de la economía local.

‘Es evidente que las únicas condiciones bajo las cuales los capitalistas aceptarán cualquier inversión productiva significativa en el territorio son aquellas en las que la tasa de explotación experimenta un aumento dramático’, según la publicación.

Precisó que la reciente reforma laboral que establece la actual administración del gobernador Ricardo Rosselló Nevares tiene el objetivo de normalizar las condiciones de la explotación del trabajo.

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La merma en la manufactura puertorriqueña refleja la tendencia general que caracteriza la economía estadounidense, a la que están integrados los principales renglones de la vida económica territorial puertorriqueña.

En Estados Unidos la manufactura sufrió un declive constante durante varias décadas, observa el rotativo comunista.

Un informe sobre el empleo emitido por el Buró de Estadísticas Laborales de Estados Unidos para mayo mostró otra pérdida en el número de trabajos manufactureros.

Este más reciente declive se debe en gran parte al desplome de las ventas de automóviles en Estados Unidos, el cual se extiende por cuatro meses consecutivos, y que llevó a compañías como GM y Ford a anunciar despidos de trabajadores, aun cuando gozan de ganancias multimillonarias desde que fueron ‘rescatadas’.

Además de la disminución a largo plazo de empleos dentro de industrias como la siderúrgica, que se estima en un 35 por ciento durante los últimos 15 años.

Esta contracción en el número de empleos manufactureros fue acompañada por una congelación de salarios en los mismos sectores a través de las últimas tres décadas.