Press "Enter" to skip to content

Albergues de Colima son funcionales y operativos ante emergencias: PC

[useful_banner_manager_banner_rotation banners=7,9,8 interval=6 width=380 height=80 orderby=ran]Albergues

Colima, 18 Sep (Jorge Alberto Ruiz Chávez).- Las instalaciones que por años fueron contempladas para albergar a cientos o miles de colimenses, en caso de alguna contingencia, demostraron su funcionalidad y operatividad durante la reciente actividad del Volcán de Fuego.

Autoridades de Protección Civil informaron lo anterior e indicaron que la actividad del Volcán de Colima observada en las últimas semanas, como caída de ceniza, derrame de material piroclástico y flujos del mismo hacia zonas pobladas, permitió también comprobar que están preparados para atender a habitantes de zonas de alto riesgo.

Tal es el caso de La Yerbabuena y La Becerrera, las comunidades más cercanas en línea recta al cráter del coloso, cuyos habitantes fueron llevados al Albergue Temporal instalado en la Escuela de Trabajo Social “Vasco de Quiroga”, en la cabecera municipal de Comala.

[useful_banner_manager_banner_rotation banners=12,16,8 interval=5 width=380 height=80 orderby=ran]

El director general de la Unidad Estatal de Protección Civil (UEPC), Melchor Ursúa Quiroz, aseguró que en los dos poblados “hay cerca de 260 personas y tenemos identificadas a las que no pueden salir a pie, por lo que fue una acción rápida trasladarlos desde su comunidad hasta el albergue, con su consentimiento”.

En Colima, agregó, se cuenta con sedes para adaptarlas como albergues temporales, a fin de atender a la población que sea desalojada ante alguna situación emergente, provocada por ejemplo por ciclones, sismos o, como en este caso, la actividad del Volcán de Fuego.

En ese contexto, Ursúa Quiroz detalló que se tiene capacidad para atender incluso a 20 mil personas, por lo que sería difícil ocupar y saturar todos los albergues ante una fuerte actividad del volcán.

“Si se registrara una explosión mayor que la de 1913, además de La Yerbabuena y La Becerrera tendríamos que desalojar poblados como Montitlán, Quesería, La Lima, El Naranjal, Nuevo Naranjal, cuatro mil o cinco mil personas, pero sería por una explosión muy grande”, aclaró.

Por ello, reiteró, en materia de albergues se tiene capacidad para atender una contingencia, para lo cual existen protocolos en los que se involucra a otras instituciones o dependencias federales, estatales y municipales, como se dio en el de la escuela “Vasco de Quiroga”.

Para el director de la Unidad Municipal de Protección Civil en Comala, José Manuel Gutiérrez Plazola, la necesidad de evacuar a los pobladores de la zona de alto riesgo volcánico fue la oportunidad de verificar en los hechos el funcionamiento de ese tipo de instalaciones.

“En el albergue Vasco de Quiroga llegamos a tener a cerca de 200 personas y, aunque el registro varió al paso de los días, se comprobó que el inmueble tiene capacidad para funcionar como albergue, pues sus instalaciones fueron prácticas y útiles”, comentó.

El también responsable directo de ese albergue temporal explicó que la situación provocó también llevar a los hechos lo que muchas veces se hizo en simulacros y entre las primeras acciones se hizo un censo sobre las mujeres, hombres, niños y personas con alguna discapacidad.

Lo anterior, a fin de tener un control de la población asilada, distribuirla por habitaciones y, con ello, brindar las adecuadas atenciones y el servicio médico.

“Se demostró que los albergados son bien atendidos, e incluso cuando llegó el momento de retornar a sus viviendas no querían irse, pues tenían una rutina que comenzaba al levantarse”.

Después de desayunar y hacer limpieza general, anotó, se les deba actividad física y zumba para las mujeres; los hombres contaban con juegos de mesa y los niños manualidades; mientras que por las noches se proyectaban películas.

“Además de eso se les ofrece el servicio médico, día con día se les lleva un expediente, se les valora y se trata de ayudarlos a evitar el trastorno psicológico de haber evacuado un lugar, de haber dejado sus casas y pertenencias, para que también estén aquí tranquilos”, expuso.

Gutiérrez Plazola detalló que entre esas actividades se incluye además la formación de una brigada que, con el apoyo de asociaciones de protección animal, acuden a su comunidad para dar de comer a los animales domésticos y de granja, así como revisar sus viviendas.

A pregunta expresa, manifestó que los albergues temporales funcionan bajo el cuidado del ayuntamiento, por medio de Protección Civil, pero con el apoyo de otras instancias, como el Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) municipal, que se encarga de la cocina.

Gutiérrez Plazola refirió que Protección Civil hace las gestiones para establecer el albergue, y las actividades que se realizan, en conjunto con la Cruz Roja, la Secretaría de Salud y la Secretaría de Gobernación federal, entre otra dependencias.

“Eso nos permite brindar un mejor servicio y de mayor calidad a la población que se ve obligada a dejar momentáneamente su vivienda, lo que propicia que, incluso, muchos manifiesten que no se quieren ir sino quedarse por la comodidad en que están viviendo”, reiteró.

Sobre el personal de apoyo, Gutiérrez Plazola precisó que el albergue de la escuela “Vasco de Quiroga” contó con 72 personas de apoyo, divididas en diferentes turnos, mientras que en la evacuación, “llegamos a juntar 168 personas voluntarias de diversas dependencias, que apoyaron en ese proceso”.

Aclaró que aun cuando la población retornó a sus comunidades, “no quiere decir que se haya acabado la emergencia, pues el volcán sigue con cierta actividad, y por eso estamos al pendiente, y es necesario que ellos también estén atentos a los llamados de Protección Civil”.

Refirió que una brigada de PC con elementos de la Cruz Roja va a cada comunidad informando qué hacer en caso de que haya ceniza, por ejemplo, a fin de tenerlos preparados e informados de lo que ocurre.

“Estamos en alerta, preparados, no se trata de bajar las manos, sino de seguir con todo un trabajo de integración, coordinados con dependencias del ayuntamiento, como Seguridad Pública, Agua Potable, Servicios Públicos, sicología del DIF y otras para integrar a la población a su vida rutinaria”, puntualizó.

Los protocolos de evacuación incluyen la protección y atención de los animales domésticos y de granja que se quedan en los lugares ante alguna contingencia.

Marina Ortiz Miramontes, integrante del Escuadrón Perruno de Acción Inmediata del Estado de Jalisco, explicó que esta agrupación se hizo presente en atención a un llamado por medio de las redes sociales para ayudar a los animales domésticos de la zona en riesgo volcánico.

“El objetivo fue cuidar a los animales que quedaron en situación de solos en las zonas desalojadas o evacuadas, alimentarlos, ver cómo se encontraban, si estaban enfermos, qué necesitaban, y en esta ocasión se atendieron cerca de 50 animales entre perros, gatos, aves”, detalló.

Marina Ortiz admitió que se trata de una tarea difícil, debido a que no se cuenta con recursos económicos ni la ayuda suficiente para alimentar debidamente a las mascotas que en ese momento lo necesitan, como lo pudieron comprobar en el albergue temporal.

Ello se debe a que diariamente, cada animal consumen alrededor de un kilo de alimento especial, por lo que constantemente están pidiendo el apoyo de la población.

Por otra parte, la señora Cástula Saldaña Gómez, originaria de La Becerrera, agradeció el apoyo en esta contingencia porque contaron con atención médica, alimentación, actividades recreativas y deportivas y por eso algunas familias preferían permanecer en el albergue.

“Hicieron bien en llevarnos a ese albergue, nos atendieron bien, estábamos a gusto y no queríamos regresar, pero también queríamos ver nuestras casas”, externó.

Reconoció que Protección Civil hizo bien en evacuarlos, pues “ahora sí nos dio miedo el volcán, estaba bien feo y no había visto eso, se llenó de ceniza todo, por lo que nos llevaron en camionetas y luego en camión, y en el albergue duramos ocho días, donde estuvimos a gusto”.

A su vez, María Preciado Chávez, también de La Becerrera, aseveró que durante su estancia en el albergue “Vasco de Quiroga” se sintió bien porque estuvieron atendidos.

Recordó que durante su estancia en Comala recibió mucha atención y alimentación, además de artículos para aseo personal, cobertores, ropa, agua, entre otros.

“Lo que pasó con el volcán no lo habíamos visto, ahora sí nos asustamos, los grandes a lo mejor dirán que no tienen miedo, pero hay que hacerlo por los niños, los de la tercera edad, la gente imposibilitada que no pueden valerse rápido, y ni modo que los deje uno ahí tirados”, anotó.

Sobre el tema, el director de Protección Civil estatal, Melchor Ursúa mencionó que las personas ya se encuentran en sus comunidades de origen, aun cuando persiste la actividad del Volcán de Colima, por lo que se mantiene la alerta para realizar nuevas movilizaciones en caso de ser necesario.

“Estamos preparados para una contingencia, pues ya se comprobó la operatividad y funcionalidad de los albergues; estamos conscientes de lo que puede suceder y por eso estamos coordinados con diversas autoridades”, sostuvo.

Comments are closed.