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A la Chapulina Abreu ni regalada la quieren

Ciudad del Carmen, 4 Abr. (La Puntita).- Dice un viejo y conocido refrán «el que no lo conozca, que lo compre»; y así pasa con la Chapulina, conocida también como Rocío Adriana Abreu Artiñano, quien ha dado brincos por varios partidos políticos en su búsqueda del hueso, y hoy ocupa una curul en el senado de la República gracias a la coalición del Partido Nueva Alianza, con el Partido Verde Ecologista y el Partido Revolucionario Institucional, al que por cierto traicionó apenas tomó posesión de su cargo para sumarse a MORENA donde le perdonaron todos sus pecados.

La senadora plurinominal, de esas que no fueron elegidas por qué nadie las quiere, ha sido cobijada bajo la sombra de Morena, perdonándole los posibles delitos en los que presuntamente haya incurrido como delegada de Semarnat en Campeche. Y allá en chilangolandia está «ganando» popularidad por sus intervenciones en la tribuna, aunque no han servido para nada pero ha llamado la atención, y eso es lo que le importa ahora al electorado, aunque tengan caca en la cabeza.

Resulta que quien traicionó a Alito en el 2018, hoy presidente nacional del PRI, es pieza fundamental en el juicio contra Rosario Robles, la que traicionó a AMLO,  o al menos así lo considera un medio de comunicación chilango.

«Será la Senadora originaria de Campeche quien coordinará los procedimientos a seguir para constituir a la cámara alta como jurado se sentencia para desahogar el procedimiento del juicio político de Rosario robles» menciona el portal de noticias. Lo que el texto quiso decir es que una presunta delincuente juzgará a otra presunta delincuente; o sea que Abreu Artiñano señalará la paja en el ojo ajeno sin ver la viga en el suyo; en otras palabras, perro si come perro.

Ese mismo medio desde el 26 de febrero del presente año y en repetidas ocasiones ha elogiado a la Chapulina, tal vez porque no la conocen como la conocemos los carmelos y no saben la clase de fichita que es, o tal vez si la conocen y lo hacen a cambio de algo más sustancioso, pero «haiga sido como haiga sido», diría el buen Borolas, la Chapulina Abreu está en boca de todos, eso si hay que dejar algo en claro, en Campeche no la quieren ni regalada, y en Carmen la queremos tanto como al Covid 19, entre más lejos mejor.

Y ya que anda tan dadivosa, tan trabajadora, tan entregada al pueblo, y aprovechando que es integrante de la Comisión de Energía, y de la Comisión de Hacienda y Crédito Público, sería bueno que la Chapulina Abreu, en su próxima intervención en la tribuna del senado, solicite la desaparición del Impuesto Especial Sobre Producción y Servicios (IEPS) para que el precio de las gasolinas y del diésel baje hasta los $10 por litro. Es lo menos que nos merecemos los mexicanos, y eso sí sería de aplaudirse.

Sí ya sé, es mucho pedir. Pero estamos en la era de la 4t donde los sueños guajiros son el pan nuestro de cada día en este «Méjico máxico».

Hasta aquí, La Puntita.

P.D. Si quieres saber todos los brincos que ha dado la Chapulina Abreu entra aquí.